
El 2017 fue un año especialmente intenso para mí, la primera mitad del año estuve en Montevideo (Uruguay) culminando la enriquecedora experiencia de trabajar fuera del país. Sin embargo, llegó el momento de regresar e iniciar una nueva aventura académica llamada Maestría en Dirección de Tecnologías de Información. Al mismo tiempo me propuse participar en cuanto curso, seminario, taller, webinar, conferencia pudiese participar; es como si me hubiesen liberado de una prisión y salí como loco a aprender cuanto pude, OK… lo confieso me descontrole un poquito 🙂
Además de satisfacer mi necesidad de continuar aprendiendo, intenté convertirme en emprendedor, digo «intenté» porque no lo conseguí, pero el esfuerzo me llevó a tener mayor claridad acerca de lo que quiero. También, pude hacer realidad uno de mis anhelos, el liderar un curso universitario como profesor, lo que me permitió confirmar que es una de las cosas que más disfruto. Así, entre mis objetivos para el 2018 están continuar participando en el ámbito académico, no solo como alumno sino también como profesor, y también iniciar mi faceta de investigador que es otro de mis anhelos.
Pero como no todo es color de rosa, el 2017 también me deja algunas decepciones, como no poder conseguir una propuesta laboral acorde a mi experiencia y expectativas salariales. Creo que en el Perú hay excelentes profesionales, me toco conocer a algunos de ellos en algunos procesos de selección. Lo cierto es que la coyuntura del país no ayuda, también es cierto que mi edad es un factor que reduce mis posibilidades (por más que se diga lo contrario), pero es cierto también que puedo hacerlo mejor.
En resumen, me voy satisfecho del 2017 y con mucho optimismo recibo el 2018.
! Deseo que el 2018 este lleno de muchos momentos felices para todos ¡
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